Una sala de empresarios que se dicen la verdad.
El Evolution Club es un mastermind de empresarios y directores generales. Una vez al mes, noventa minutos, online, con la cámara encendida. No es formación, no es networking para vender y no es un embudo: es una sala donde se ponen encima de la mesa los problemas que en tu empresa no puedes contarle a nadie.
Contra qué va
Contra el informe que nadie ejecuta. Y contra su versión de puertas adentro: el empresario que es el mejor técnico de su empresa y el peor jefe.
Cómo es una sesión
La rueda. Todo el mundo habla en los primeros diez minutos, treinta segundos cada uno: cuál es tu problema este mes. Sin excepciones y sin turnos voluntarios.
El marco del mes. Un principio del manifiesto, un criterio, un ejemplo real con cifras y una pregunta incómoda.
Dos sillas calientes. Un miembro expone su caso con números. Primero la sala solo pregunta, prohibido aconsejar. Después, una propuesta por persona. Y termina diciendo en voz alta qué va a hacer y para cuándo.
Entre sesión y sesión: el canal privado, las consultas al panel de expertos y las píldoras de las grabaciones.
Las cinco reglas de la sala
Cámara encendida. Se habla de tu empresa, no de tu sector. En la silla caliente primero se pregunta y solo después se aconseja. Lo que se cuenta aquí no sale de aquí; los aprendizajes sí. Y nadie vende a nadie dentro del Club, tampoco nosotros.
Quién entra
Hay puerta, y la decimos antes de que preguntes. Para entrar hay que cumplir tres cosas: dirigir o ser propietario de la empresa, poder decidir sobre presupuesto, y facturar más de 1 M€ o tener más de 8 personas en plantilla.
No es elitismo. Es que las conversaciones de una empresa de quince personas y las de una de dos no se parecen en nada, y mezclarlas hace perder la mañana a las dos.
Queda fuera, sin excepciones, quien venga a vender servicios a los demás: consultores, agencias, coaches y proveedores. Un solo vendedor dentro y la sala deja de hablar en claro.
Qué cuesta
Hoy, nada. Las plazas de la primera hornada no tienen cuota. Lo que sí hay es un límite de plazas y ventanas de entrada: no se entra cualquier día del año.
Dónde termina el Club
Aquí se conversa y se da criterio. Cuando un problema necesita que alguien se siente un día entero con tus números y con tu equipo, eso ya no es una conversación: es un Evolution Day, y cuesta 1.500 €. Lo decimos el primer día para que nadie tenga que adivinarlo.
Cómo se entra
No hay botón de apuntarse. Se solicita plaza, se cualifica y, si encajas, recibes una carta de admisión con tu número de miembro. Antes de tu primera sesión hablamos contigo quince minutos por teléfono, para que no llegues de cero y para que la sala sepa quién eres.
Si no encajas, te lo decimos en menos de 48 horas, te explicamos por qué y te dejamos apuntado para revisarlo. Las empresas crecen.

