Diez horas para cambiar algo de verdad.
No necesitas invertir 35.000 € ni comprometerte seis meses para trabajar con nosotros. De hecho, con clientes con los que hemos trabajado durante años hoy colaboramos en este formato puntual. Y muchos de los que dudan, de los que ahora no pueden o de los que no lo necesitan, entran por aquí.
Un Evolution Day son diez horas dedicadas a cambiar las cosas. De 8:30 de la mañana a 19:00, con media hora de parada para comer. Intensidad máxima y un objetivo concreto puesto antes de empezar.
El objetivo se cierra antes, no el primer día
Es lo que de verdad decide si el día sirve. Diez horas dan para mucho si vamos a tiro hecho, y no dan para nada si la jornada empieza sin las ideas claras y sin un orden del día cerrado.
Por eso antes lo diseñamos contigo, en media hora de conversación. No hace falta que llegues sabiendo qué hay que mirar: para eso está ese rato. Lo que no puede pasar es que a las ocho y media de la mañana todavía estemos decidiendo a qué hemos venido.
Qué se puede hacer en un día
Hay días que son un diagnóstico y un plan. Otros, resolver un asunto que lleva meses atascado. Otros, implantar algo rápido, meterle mano a una tecnología que ya tienes puesta o desarrollar de cero una herramienta sencilla. Y hay compañías que nos sientan en su comité de dirección o en su consejo para aportar criterio donde hace falta.
Un día tipo: mirar la empresa entera
Es el más conocido, y sirve de ejemplo de cómo se aprovechan diez horas.
Mañana. Desayuno y conversación a puerta cerrada contigo: números, historia y qué te quita el sueño. Después, el equipo: cómo funcionan de verdad las cosas, dónde se atascan y qué llevan años pidiendo que nadie les resuelve.
Mediodía. Media hora para comer, y seguimos.
Tarde. Ponemos encima de la mesa lo que hemos visto, sin adornos, y lo priorizamos contigo: qué se toca primero, qué se deja y qué no tiene arreglo por ahora. Salen decisiones, no opciones.
A las siete. Te llevas el objetivo cumplido y escrito: decisiones con nombre, con responsable y con fecha, y qué medir para saber en tres meses si ha servido.
La forma de empezar
Si no tienes claro qué necesitas, este es el sitio por donde entrar. Un día, nos ves trabajando, y decides después con criterio en vez de con una propuesta en la mano.
Y si lo que hay que hacer no cabe en diez horas, hay dos salidas: varios Evolution Days, o dar el salto a un semestre de Chief Evolution Officer. Eso se decide al final del día, con lo que hemos visto, no antes.
Lo que cuesta
1.500 € + IVA. Diez horas, el diseño previo del día incluido, desayuno y comida incluidos, y hasta diez personas si el formato lo pide. El teambuilding de después es opcional y tiene coste aparte.
Cero ataduras. El plan es tuyo y puedes ejecutarlo por tu cuenta; hay quien lo hace y le va bien. Si prefieres que lo hagamos juntos, hablamos entonces y no antes.

